Si posee una propiedad por encima del millón de euros, la venta merece un tratamiento a la altura: discreción, valoración rigurosa y acceso a compradores cualificados.
Análisis con datos de escritura notarial y comparables reales de la zona, no estimaciones de portal.
Fotografía, vídeo y presentación a la altura del activo. Difusión selectiva, también en privado a compradores acreditados.
Acompañamiento legal, fiscal y notarial hasta la firma, con la discreción de una casa familiar.